terça-feira, 25 de janeiro de 2011

UMA CANÇÃO QUE ME ELEVE COMO O VINHO

   
   
Espero una canción distinta
   
Una canción que me resuelva.
Una canción ligera como un azulejo.
Una canción que me eleve como un vino.
Una canción tan amorosa que ya no pueda desaparecer.
Una canción que me acoja después de lavado, sin tinieblas.
Recia, clara y dúctil como ansío ser.
Canción que sea siempre definitiva.
Con ella caminaré igual a la mañana.
Lleno de esa humedad viajera de lejos.
La mañana que vuelve limpias las cosas.
   
Que aviente de mí todo pesar.
Que no haga durar ninguna congoja.
Que me lleve de la mano por encima de los males.
   
Fuerte y confiable embarcación.
   
Rafael Cadenas, Falsas Maniobras
Caracas, Editorial Arte, 1966.
    
     
    
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